Una introducción al estudio de los genocidios desde las vertientes historiográfica y psicosociológica
Identificadores
URI: http://hdl.handle.net/20.500.12020/2009ISSN: 2445‑0928
DOI: https://doi.org/10.5093/rhp2025a10
Fecha
2025Tipo de documento
articleÁrea/s de conocimiento
Ciencias Sociales, Políticas y del ComportamientoMateria/s Unesco
59 Ciencia Política61 Psicología
6112 Estudio Psicológico de Temas Sociales
5901 Relaciones Internacionales
Resumen
El interés de este trabajo es discutir la prevalencia histórica del genocidio y analizar su tardío reconocimiento como un crimen en el derecho internacional. Se destaca la dificultad para definir e identificar las actividades genocidas debido a su compleja naturaleza sociocultural, histórica y política. Se examina el debate acerca de si el Holocausto (Shoah) es una forma única de genocidio o una representación de un estándar humano para actos genocidas. Para ello se profundiza en el debate Historikerstreit, que cuestionó la singularidad del Holocausto y analizó sus implicaciones para entender los genocidios. El principal desafío en la actualidad es reconocer y procesar un genocidio, pues a menudo se complica por los intereses geopolíticos y la respuesta contradictoria de la Comunidad Internacional. Por ello se torna imprescindible entender las causas multifacéticas del genocidio, incluyendo factores sociopolíticos, ecológicos y psicológicos, para prevenir tales atrocidades en el futuro. Por lo demás, desde un interés introductorio, se discute el concepto de genocidio partiendo de una perspectiva multidisciplinaria, examinando sus dimensiones antropológicas, históricas y psicosociales. Entendiéndolo como un acto devastador con profundas consecuencias psicológicas y socioculturales que afectan tanto a las víctimas directas y a los victimarios, como a las comunidades circundantes al tratarse de actos que buscan exterminar a un grupo objetivo, motivados por razones ideológicas, étnicas o religiosas, y que pueden comparten características con el terrorismo y la guerra. Las víctimas de estos eventos, por lo demás, experimentan un trauma severo, que incluye shock emocional, embotamiento y una amplia gama de reacciones emocionales intensas. Se concluye que la reconciliación y la memoria son esenciales para la recuperación de las víctimas y la prevención de futuros genocidios, ya que el silencio y el olvido no resuelven el trauma histórico y psicosocial.





