Los enterramientos prematuros y el mito vampírico: Superstición frente a Ilustración en los albores de la medicina contemporánea
Identificadores
URI: http://hdl.handle.net/20.500.12020/2011ISSN: 2340‑8995
DOI: https://doi.org/10.5944/rdh.53.2024
Fecha
2024Tipo de documento
articleMateria/s Unesco
3202 Epidemiología3203 Medicina Forense
5504.04 Historia Moderna
5101.07 Mitos
5101.14 Tradición
Resumen
En la presente revisión se analiza la plaga vampírica que asoló la Europa del Este en los siglos XVII y XVIII desde la perspectiva de la medicina ilustrada de su época, que aportó un enfoque positivista a las diversas manifestaciones de la muerte. Todo ello en un momento en el que la salud pública, relacionada con la expansión de epidemias y vinculada a la higiene en materia de enterramientos, era muy precaria y el tema de la muerte no estaba legislado adecuadamente, siendo frecuentes los enterramientos prematuros. El vampirismo europeo dieciochesco se entendía como posesión demoniaca del cadáver o como la incapacidad del espíritu del difunto para abandonar este plano de existencia, quedando condenado a
desencadenar una terrible plaga. Frente al problema de la singular apariencia de las diferentes modalidades de “muertos vivientes” al ser exhumados, sólo el inicio de la putrefacción suponía una garantía real de muerte física, en un momento en que no era conocido el proceso de la descomposición cadavérica. En cualquier caso, durante la “epidemia vampírica” que asoló el territorio de los Habsburgo, pocos
médicos tomaron en serio la existencia de estos seres “preternaturales”, dirigiendo sus esfuerzos racionalizadores a desmentirlos.





