Precisiones sobre "Tierra sin pan", de Luis Buñuel
Author/s
Diez Puertas, EmeterioDate
2024Document type
bookÁrea/s de conocimiento
Ciencias de la ComunicaciónAbstract
Tierra sin pan (1933-1936) está considerada como la primera película española de Luis Buñuel. Las circunstancias históricas que rodearon su producción, como la proclamación de la República y su inestabilidad política, la irrupción de los totalitarismos de derechas e izquierdas o la leyenda negra de Las Hurdes, hicieron que tuviese una vida muy azarosa. Sobre todo, porque a ello se unió una compleja génesis del filme y una muy accidentada exhibición. Tal es así que en torno a ella se han generado todo tipo de dudas. ¿Se financió con un décimo de lotería o con un atraco a un banco? ¿Se rodó en 1932 o en 1933? ¿Se titula Tierra sin pan o Las Hurdes? ¿La prohibió un gobierno de Lerroux o uno de Samper? ¿Se persiguió porque denigraba a España o porque aumentaría el impacto mediático de la corrupción detectada en el seno del Patronato Nacional de Las Hurdes? ¿Se estrenó en 1933 o en 1936? ¿Es española o francesa? ¿Se vio bajo el franquismo o estuvo prohibida?... El resultado de tanta confusión ha sido que lo publicado sobre Tierra sin pan, una de las películas de Buñuel más estudiadas, está lleno de inexactitudes, incongruencias y mentiras. En gran parte porque el origen agitprop del filme y su vida clandestina requerían de silencios y desinformación. En otra parte, por errores inducidos por el propio testimonio de Buñuel. El objeto de este libro es investigar estos y otros interrogantes para, en último término, llegar a una ficha técnica y artística de catalogación del filme que se ajuste a los hechos. El título, “Precisiones sobre Tierra sin pan, de Buñuel”, lo hemos tomado de unas declaraciones que el director le hizo a José Francisco Aranda: “Hay que amar la historia y la simplicidad cronológica. Por eso se imponen las precisiones.” Claro que luego, cuando se publicaron estas palabras, Buñuel le escribió a Aranda enfadado porque su artículo estaba lleno de, precisamente, imprecisiones y, entre otras cosas, sostiene que nunca dijo eso de: “Hay que amar la historia y la simplicidad cronológica. Por eso se imponen las precisiones.”




