Excelsas pinacotecas
Date
2024Document type
articleÁrea/s de conocimiento
Historia y Expresión ArtísticaAbstract
odos sabemos que nuestra palabra “museo” tiene poco que ver con el Museo de Alejandría, lugar donde los sabios, inspirados por las Musas, escribían sus libros al lado de una famosa Biblioteca. Menos confuso es el origen de nuestro término “pinacoteca”: al menos sabemos que es griego, y que pudo aplicarse ya, a fines del siglo V a.C., a una sala de banquetes situada en los Propíleos de la Acrópolis ateniense y adornada con una serie de cuadros de distintos autores.
Después de esta primera galería, perdemos la pista de su fórmula: una sala con diversos cuadros alineados en sus muros. Solo podemos suponer que volvió a emplearse, después de la muerte de Alejandro Magno, en los fastuosos palacios de Pella, Alejandría y Pérgamo, donde diversos reyes quisieron rodearse de cuadros muy valiosos, pruebas evidentes de su gusto, y mostrarlos a sus cortesanos y a embajadores de otros países.




