Renacimiento. El resurgir de los dioses
Fecha
2021Tipo de documento
articleÁrea/s de conocimiento
Historia y Expresión ArtísticaMateria/s Unesco
5506.02 Historia del ArteResumen
Durante la Edad Media, los dioses de la naturaleza que habían animado el paganismo abandonaron su existencia inmortal sobre la tierra. Sin embargo, no desaparecieron por completo: algunos pervivieron aletargados, convertidos en símbolos: eran planetas, regían los días de la semana y controlaban los metales, dotándolos de sus cualidades morales o mágicas. En consecuencia, tenían formas y vestimentas alusivas a su personalidad: Marte era un guerrero; Mercurio, un médico; Júpiter, un rey o un obispo; Venus, una mujer refinada; Saturno, un mísero cojo. Y lo mismo ocurría con los seres míticos que se habían convertido en constelaciones: todos ellos se transformaron en personajes de aspecto medieval.
Sin embargo, poco a poco empezaron a romper tan estrecho marco, y se abrieron paso en las cortes de los castillos. Las Metamorfosis ovidianas, igual que la Guerra de Troya, empezaron a nutrir los sueños de caballeros y damas, que se veían reflejados en sus hazañas y amoríos, mientras que, para calmar los recelos de los clérigos, buscaban para sus acciones algún sentido moralizante. De hecho, nadie quería oponer el paganismo al cristianismo, sino que se buscaba una armonía entre las dos culturas.




