Los mármoles Torlonia salen a la luz
Fecha
2020Tipo de documento
articleÁrea/s de conocimiento
Historia y Expresión ArtísticaResumen
El 4 de abril se inauguró en Roma, junto al Palacio de los Conservadores, una exposición de esculturas clásicas abocada sin duda al mayor éxito y, además, a un futuro feliz y perdurable: se mantendrá abierta hasta enero del año próximo, emprenderá después un largo recorrido y acabará instalándose, ya de forma permanente, en un espacio de la ciudad aún por decidir. Nos hallamos, por tanto, ante la gestación de un nuevo museo de arte antiguo en la capital de los museos. Pero ¿cuántos saben que, en realidad, nos hallamos ante un museo ya antiguo? ¿Cómo explicarnos que los mármoles de los Torlonia salgan ahora a la luz?
La existencia de esta colección es bien conocida entre los estudiosos de arte antiguo, pero casi ninguno ha recorrido sus salas. ¿Por qué? Allá en 1979, cuando el joven Carlo Gasparri se dirigió a la Accademia dei Lincei para pedirle que publicase su breve estudio sobre este conjunto de esculturas, tan docta institución recibió la propuesta con entusiasmo y, en el prólogo al libro, insertó una frase muy descriptiva: “El Museo Torlonia se encuentra entre las colecciones de escultura antigua más famosas que existen, pero, por desgracia, resulta casi inaccesible desde que se organizó a mediados del siglo XIX; así se ha mantenido, salvo para las pocas personas que, por encargo de sus propietarios, han redactado el catálogo de sus piezas”.




